Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Las tasas de inicio de varias formas de psicopatología alcanzan su punto máximo durante la adolescencia, lo que coincide con el refinamiento de los circuitos cerebrales ajustados a las interacciones sociales-contextuales, estresores y entornos en expansión. Mientras que algunos adolescentes experimentan dificultades en la salud mental, la mayoría no desarrolla problemas significativos. El trabajo conceptual sugiere que las diferencias individuales basadas en el cerebro en la susceptibilidad neurobiológica de los adolescentes a sus contextos sociales juegan un papel en el desarrollo de la psicopatología y el bienestar. En este artículo, resumo la evidencia que apoya la idea de que las diferencias individuales en la estructura y función cerebral moderan la relación entre las experiencias sociales-contextuales de los adolescentes y la psicopatología. Discuto por qué este enfoque es importante en la investigación del desarrollo diseñada para identificar a los adolescentes con mayor riesgo de psicopatología o propensos a resultados positivos, así como aquellos que pueden beneficiarse más de la intervención.
Amanda E. Guyer (Mon,) estudió esta pregunta.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: