RESUMEN: La educación en enfermería continúa enfrentando el desafío de la escasez de facultad. Muchos educadores abandonan su lugar de trabajo actual debido a un entorno laboral poco solidario. Crear una cultura académica más saludable y conectada es esencial para la retención del profesorado. La implementación de programas de mentoría para la facultad puede fomentar el crecimiento profesional, construir relaciones de apoyo y promover el respeto mutuo. En los programas de enfermería cristiana, la mentoría sirve como una herramienta vital para el desarrollo del profesorado al reflejar principios bíblicos que promueven una cultura de compasión y cuidado.
Mack et al. (Lun,) estudiaron esta cuestión.