Resumen Según el positivismo legal, la legalidad es una construcción social. Tradicionalmente, esta perspectiva sostiene que la validez legal se basa en convenciones sociales en lugar de en la moralidad. Los críticos, más notablemente Ronald Dworkin, argumentan que no puede dar cuenta del desacuerdo teórico sobre los criterios de validez legal. En este artículo, examino cómo el desacuerdo teórico influye en el positivismo legal al presentar una versión específica del Argumento de Dworkin sobre el Desacuerdo Teórico (“ATD”) aplicado al positivismo, su objetivo principal. Revisaré las estrategias positivistas líderes para acomodar o evitar el problema. Luego, desafiaré la suposición subyacente del ATD—compartida por positivistas ortodoxos—que establece que el reconocimiento convencional de la ley válida requiere un acuerdo sobre criterios interpretativos. En cambio, argumento que los practicantes reconocen convencionalmente la ley válida en común en la práctica legal ordinaria a través de procedimientos de cierre en lugar de consenso interpretativo. Finalmente, muestro cómo este planteamiento apoya una reconstrucción más precisa del razonamiento legal, la argumentación y la práctica que las alternativas dworkinianas y positivistas existentes.
Julian Davis (jue,) estudió esta cuestión.