El marco de los Fundamentos Matemáticos de la Realidad Reflexiva (MFRR) demuestra que un universo físicamente real debe ser reflexivo: su ley, su descripción y su ejecución deben ser tres aspectos del mismo mecanismo interno. Esta condición, Autocontención Perfecta (PSC), elimina la necesidad de leyes externas o metarreglas y obliga a una estructura matemática específica que unifica la lógica, la computación, la mecánica cuántica, la gravitación y la cosmología. MFRR se basa en un conjunto de diecisiete teoremas de cierre que demuestran que cualquier universo que pueda existir de manera autoconsistente y computable debe implementar: Transputación (PT)—un proceso de adjudicación lícito y no computable que resuelve degeneraciones lógicas (Puntos de Elección) internas al universo. Forzado como el único adjudicador interno bajo condiciones de elección cerrada, probado mediante un desarrollo de Lean complementario (nada de disculpas; Universalidad Transputacional Fuerte, STU). Límite Reflexivo de Landauer—cada acto de adjudicación conlleva un costo energético cuantificable que supera el límite clásico, vinculando información, energía y geometría. Geometría de Información de Fisher—la geometría natural de la distinguibilidad, cuya curvatura gobierna la densidad de adjudicación y cuya fuente de energía-estrés genera un campo físico. Grupo de Renormalización Autoreferencial (SRRG)—un flujo de gradiente reflexivo en el espacio de teorías cuyo único punto fijo estable es la estructura de gauge del Modelo Estándar, establecida mediante el Teorema de PSC de Dos Capas. Principio de Beneficio de Información—un universal...
Nova Spivack (mar,) estudió esta cuestión.