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PROPÓSITO: Las fracturas por estrés tibial (FET) se encuentran entre las lesiones más graves en corredores, normalmente requiriendo de 6 a 8 semanas para la recuperación. Este estudio transversal se realizó para determinar si existen diferencias en la estructura y la mecánica de carrera entre corredoras de fondo entrenadas con antecedentes de FET y aquellas que nunca han sufrido una fractura. MÉTODOS: Se reclutaron corredoras que adoptan un patrón de impacto en el retropie, con edades entre 18 y 45 años y que corren al menos 32 km/semana. Las participantes del estudio fueron 20 sujetos con historial de FET y 20 sujetos de control emparejados por edad y kilometraje sin lesiones óseas previas en las extremidades inferiores. Se recopilaron datos cinemáticos y cinéticos durante la carrera en terreno a 3,7 m/s utilizando un sistema de captura de movimiento de seis cámaras, una plataforma de fuerza y un acelerómetro. Las variables de interés fueron el pico de impacto vertical, las tasas de carga vertical instantánea y promedio, las tasas de carga instantánea y promedio durante el frenado, la excursión de flexión de la rodilla, la rigidez del tobillo y la rodilla, y el shock tibial máximo. Se midió el varo tibial en bipedestación. El momento de inercia del área tibial se calculó a partir de estudios de rayos X de la tibia para un subconjunto de corredores. RESULTADOS: El grupo de FET tuvo tasas de carga vertical instantánea y promedio y un shock tibial significativamente mayores que el grupo de control. La magnitud del shock tibial predijo correctamente la pertenencia al grupo en el 70% de los casos. CONCLUSIÓN: Estos datos indican que un historial de FET en corredores se asocia con aumentos en variables relacionadas con la carga dinámica.
Milner et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.