La invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022 representa un punto de inflexión crucial que ha transformado profundamente la política exterior y la orientación económica de la Unión Europea (UE). Este estudio examina las políticas en evolución de la UE en el contexto posterior a la guerra a través de dos dimensiones principales: transformación política y económica. Explora cómo la guerra entre Rusia y Ucrania ha remodelado la postura estratégica de la UE y por qué este cambio es crucial en el contexto de la dinámica del poder global. El argumento central es que la UE ha reconfigurado su dependencia de larga data del poder normativo y la integración del mercado hacia un marco de políticas más geopolítico, orientado a la defensa y estratégicamente autónomo. Basándose en un análisis cualitativo de documentos de política exterior y estrategia energética de la UE, estudios académicos e informes de think tanks, la investigación identifica la guerra como un Zeitenwende, un punto de inflexión histórico para la UE. Políticamente, la Unión ha promovido una Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) más integrada y receptiva, enfatizando la cohesión en defensa y seguridad. Económicamente, ha reducido la dependencia de la energía rusa, reforzado la seguridad energética y recalibrado las prioridades del Green Deal. Si bien estos cambios indican una integración más profunda, las vulnerabilidades persistentes y las limitaciones estructurales continúan desafiando la coherencia estratégica de la UE. En general, la guerra ha acelerado la transición de la UE de un actor normativo a un actor geopolítico en un mundo cada vez más multipolar.
Ketenci et al. (Mar,) estudiaron esta cuestión.