Este estudio examina el impacto de los riesgos relacionados con el clima en las tasas de inflación de los Estados Unidos, centrándose en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general y sus componentes significativos, a saber, la inflación de alimentos y bebidas y la inflación de la vivienda. Empleando modelos de regresión cuantílica y un conjunto de datos exhaustivo que abarca desde enero de 1985 hasta septiembre de 2022, analizamos cinco factores específicos de riesgo climático junto con los predictores macroeconómicos tradicionales. Nuestros hallazgos indican que los modelos que incorporan riesgos climáticos individuales generalmente superan a aquellos que consideran solo factores macroeconómicos. Sin embargo, las estrategias de combinación de modelos que integran las cinco medidas de riesgo climático brindan consistentemente un rendimiento de pronóstico superior. Además, los riesgos climáticos ejercen impactos diferenciales en la inflación de alimentos y bebidas y la inflación de la vivienda. En el corto y mediano plazo, es más probable que los riesgos climáticos influyan en la inflación de alimentos y bebidas, mientras que a mediano y largo plazo afectan principalmente la inflación de la vivienda. Esta investigación destaca el papel crucial de los factores climáticos en la previsión de la inflación, sugiriendo posibles vías para mejorar la formulación de políticas económicas a la luz de las condiciones climáticas en evolución.
Luo et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.