Resumen La enfermedad metastásica sigue siendo una de las principales causas de mortalidad relacionada con el cáncer. Estudios recientes sugieren que la diseminación a otros órganos conlleva cambios metabólicos que permiten a las células cancerosas metastásicas adaptarse a nuevos microambientes. Un conocimiento más profundo de estas características metabólicas específicas y las vulnerabilidades asociadas podría llevar al desarrollo de terapias más efectivas contra la metástasis. Utilizamos modelos in vivo y ex vivo de tumorigénesis mamaria impulsada por MYC para explorar las principales vías metabólicas que cambian cuando las células tumorales de la glándula mamaria metastatizan a los pulmones. La metabolómica resuelta por isótopos estables, la imagenología de espectrometría de masas y la secuenciación de ARN unicelular demostraron que las metástasis pulmonares derivadas de tumores de la glándula mamaria tienen una mayor síntesis de glutatión impulsada por un aumento en la captación de cistina. Las células metastásicas dependían en gran medida de la disponibilidad de cisteína o cistina extracelular, posiblemente debido a la regulación a la baja de la síntesis de cisteína intracelular a través de la vía de transulfuración. Cuando se combinó con radioterapia focal, el degradador de aminoácidos cist(e)inasa redujo efectivamente la carga metastásica en los pulmones. En conjunto, estos hallazgos muestran que dirigir la cistina/cisteína explota una dependencia metabólica única para las células metastásicas y actúa como un sensibilizador al estrés oxidativo inducido por radioterapia, ofreciendo una estrategia objetivo prometedora.
Tarragó‐Celada et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.