A la luz de los recientes avances, la interacción entre humanos y modelos de lenguaje grandes (MLGs) ha adquirido una profunda urgencia debido a la capacidad de los modelos para simular un comportamiento humano sofisticado, llevando a los usuarios a percibirlos como agentes intencionales. Esta pseudo-subjetividad sirve como la base para un nuevo paradigma cognitivo de interacción que la psicología contemporánea aún no ha definido formalmente. Este artículo investiga este fenómeno a través de las lentes de la psicología cognitiva y la neurociencia. Introducimos los conceptos de intersubjetividad cognitiva asimétrica—un proceso relacional dinámico que forma experiencias compartidas y subjetivamente significativas entre un sujeto humano y un agente no subjetivo—y la co-persona emergente, un perfil conductual altamente adaptativo moldeado recursivamente a través de la comunicación. Integrando la teoría constructiva de emociones de Lisa Feldman Barrett, demostramos que las respuestas somáticas, vegetativas y neuroendocrinas desencadenadas por simulaciones lingüísticas de alta fidelidad son neurobiológicamente auténticas, validando el paradigma: el algoritmo es artificial, pero la experiencia es real. Finalmente, exploramos las frustraciones existenciales, los riesgos interpersonales y las implicaciones clínicas de esta forma sin precedentes de relación no subjetiva.
Alisa Razumnova (Sat,) estudió esta cuestión.