Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La sociedad enfrenta problemas ambientales crecientes que requieren nuevos esfuerzos de investigación para entender cómo operan y sobreviven los ecosistemas, y sus relaciones mutuas con el ciclo hidrológico. En este sentido, la ecohidrología sugiere un enfoque interdisciplinario renovado que busca proporcionar una mejor comprensión de los efectos de los cambios climáticos en los ecosistemas terrestres. Con este objetivo, se adopta un modelo hidrológico/ ecológico acoplado para describir simultáneamente la evolución del patrón de vegetación y el balance hídrico hidrológico a escala de cuenca utilizando como sitio de prueba la cuenca del Alto Río Salado (Sevilleta, NM, EE. UU.). Los análisis hidrológicos se han llevado a cabo utilizando un marco recientemente formulado para el balance de agua a nivel diario vinculado a un modelo espacial para la descripción de la organización espacial de la vegetación. Esto permite evaluar cuantitativamente los efectos en la disponibilidad de agua del suelo en escenarios climáticos futuros. Los resultados destacaron que la relación entre la forcación climática (disponibilidad de agua) y los patrones de vegetación es fuertemente no lineal. Esto implica, bajo algunas condiciones específicas que dependen de las características del ecosistema, que pequeños cambios en las condiciones climáticas pueden producir transformaciones significativas en los patrones de vegetación.
Manfreda et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.