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Los ácidos grasos poliinsaturados (AGPIs) derivados de fuentes marinas, incluidos el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), se consumen ampliamente como suplementos dentro de la comunidad. Sin embargo, el uso de AGPIs marinos en un contexto terapéutico también está aumentando en pacientes que reciben tratamiento para diversos tipos de cáncer. En balance, la literatura sugiere que los AGPIs marinos tienen potencial como un adyuvante eficaz al tratamiento de quimioterapia, pueden tener efectos anticancerígenos directos y pueden ayudar a aliviar algunas de las complicaciones secundarias asociadas con el cáncer. Aunque se han ensayado una variedad de dosis, parece que la suplementación de aceite de pescado (>3 g por día) o EPA/DHA (>1 g de EPA y >0.8 g de DHA por día) está asociada con resultados clínicos positivos. Sin embargo, se requiere más investigación para determinar los mecanismos por los cuales los AGPIs marinos median sus efectos. Esta revisión resume nuestra comprensión actual de los AGPIs marinos y la terapia contra el cáncer.
Vaughan et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.