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La composición de las aguas residuales municipales y de los lodos de depuración refleja el uso y la proliferación de elementos y contaminantes en la sociedad. En Suecia, las estadísticas oficiales muestran que las concentraciones de metales tóxicos en los lodos de depuración municipales han disminuido de forma constante, hasta un 90 %, desde la década de 1970, debido a programas ambientales y a límites reglamentarios sobre los metales en lodos y suelos. Los resultados de experimentos de campo a largo plazo demuestran que la reducción de la contaminación por metales durante la aplicación repetida de lodos de depuración ha revertido las tendencias negativas en la biología del suelo. A pesar de este caso de éxito sueco, el reciclaje de residuos orgánicos procedentes de pueblos y ciudades suecas hacia tierras de cultivo sigue limitándose a tan solo alrededor del 20 % de la cantidad total producida. La resistencia de las industrias y los consumidores hacia los productos cultivados en tierras tratadas con lodos de depuración puede no estar siempre fundamentada científicamente; no obstante, existen obstáculos racionales para la aplicación de lodos de depuración al suelo basados en sus propiedades inherentes más que en su contenido de contaminantes. Sostenemos que la aplicación de residuos orgánicos urbanos al suelo es una forma eficiente de reciclaje para municipios pequeños, pero que el tratamiento de residuos orgánicos de grandes ciudades requiere otras soluciones. Los grandes volúmenes de lodos de depuración recogidos en pueblos y ciudades no se redistribuyen de forma equitativa a las tierras de cultivo debido a lo siguiente: (i) el alto contenido de agua y el bajo contenido de nutrientes en los lodos de depuración hacen que el transporte a larga distancia sea demasiado costoso; y (ii) la baja disponibilidad de nutrientes para las plantas en los lodos de depuración genera pequeños aumentos en el rendimiento, incluso tras muchos años de adición repetida de lodos. Por lo tanto, la extracción de nutrientes a partir de residuos urbanos en lugar del reciclaje directo de residuos orgánicos constituye una posible vía de avance. La tendencia hacia un aumento de la combustión de residuos urbanos convertirá a las cenizas en un tipo de residuo clave en el futuro. La combustión no solo concentra los nutrientes en las cenizas, sino que también conduce al enriquecimiento de metales; por consiguiente, la aplicación directa de las cenizas al suelo con frecuencia no es posible. Sin embargo, se pueden producir fertilizantes inorgánicos (p. ej., fertilizante de fosfato monoamónico, MAP) a partir de cenizas de lodos de depuración contaminadas con metales mediante un proceso en el que se eliminan dichos metales. Sostenemos que la perspectiva sobre el reciclaje de residuos orgánicos debe diversificarse para mejorar el ciclo de nutrientes urbano-rural, ya que reciclar únicamente los residuos orgánicos urbanos de forma directa no es una opción viable para cerrar este ciclo. La recuperación y el reciclaje de nutrientes a partir de residuos orgánicos constituyen una solución posible. Cuando el reciclaje de residuos orgánicos se complementa con la extracción de nutrientes, pueden cerrarse algunos ciclos de nutrientes dentro de la sociedad, lo que permitirá una producción agrícola más sostenible en el futuro.
Kirchmann et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.
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