Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
OBJETIVO: Investigar la validez predictiva de herramientas comúnmente utilizadas para evaluar el riesgo de violencia, comportamiento sexual y criminal. DISEÑO: Revisión sistemática y metaanálisis tabular de estudios de replicación siguiendo las directrices PRISMA. FUENTES DE DATOS: PsycINFO, Embase, Medline y Resúmenes del Servicio de Referencia de Justicia Penal de los Estados Unidos. MÉTODOS DE REVISIÓN: Incluimos estudios de replicación desde el 1 de enero de 1995 hasta el 1 de enero de 2011 si proporcionaban datos de contingencia para el resultado delictivo que las herramientas estaban diseñadas para predecir. Calculamos la razón de momios diagnóstica, sensibilidad, especificidad, área bajo la curva, valor predictivo positivo, valor predictivo negativo, el número necesario para detener para prevenir un delito, así como un nuevo indicador de rendimiento: el número dado de alta de manera segura. Investigamos posibles fuentes de heterogeneidad utilizando metarregresión y análisis de subgrupos. RESULTADOS: Las evaluaciones de riesgo se llevaron a cabo en 73 muestras que comprendían 24,847 participantes de 13 países, de los cuales 5,879 (23.7%) cometieron delitos durante un promedio de 49.6 meses. Cuando se utilizaron para predecir delitos violentos, las herramientas de evaluación de riesgo produjeron valores predictivos positivos de bajos a moderados (mediana 41%, rango intercuartílico 27-60%) y valores predictivos negativos más altos (91%, 81-95%), y un número medio de 2 (2-4) necesario para detener y un número dado de alta de 10 (4-18). Los instrumentos diseñados para predecir delitos violentos funcionaron mejor que aquellos destinados a predecir delitos sexuales o generales. CONCLUSIONES: Aunque las herramientas de evaluación de riesgo se utilizan ampliamente en entornos clínicos y de justicia penal, su precisión predictiva varía según cómo se utilicen. Parecen identificar individuos de bajo riesgo con altos niveles de precisión, pero su uso como únicos determinantes de detención, sentencia y liberación no está respaldado por la evidencia actual. Se necesita más investigación para examinar su contribución al tratamiento y manejo.
Fazel et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.