Summary: Peru has developed and initiated the scale-up of a HEARTS-based, integrated, person-centered primary health care system to support people living with hypertension, type 2 diabetes mellitus, and chronic kidney disease. The model combines standardized clinical pathways with validated drivers, as well as maturity and performance indexes to promote evidence-based practice and continuous quality improvement across diverse primary care settings. National implementation started in 2024 through a structured capacity-building strategy and the deployment of regional facilitators to support supervision, data quality, and clinical mentoring. Early evaluation indicates progress in clinical standardization and performance monitoring, alongside persistent system-level challenges, including limited clinical training, shortages of essential medicines and diagnostics, and the absence of a unified digital registry. Despite these constraints, Peru's experience shows that integrated, protocol-driven care for noncommunicable diseases can be implemented and scaled in resource-constrained health systems, offering a pragmatic framework for other low- and middle-income countries seeking to address multimorbidity. Summary: Perú ha desarrollado e iniciado el escalamiento de un sistema integrado, centrado en la persona y basado en el modelo de HEARTS, en el primer nivel de atención para apoyar a las personas que viven con hipertensión, diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad renal crónica. El modelo combina vías clínicas estandarizadas con impulsores validados e índices de madurez y desempeño para promover la práctica basada en evidencia y la mejora continua de la calidad en diversos contextos de atención primaria. La implementación nacional comenzó en 2024 mediante una estrategia estructurada de fortalecimiento de capacidades y el despliegue de facilitadores regionales para apoyar la supervisión, la calidad de los datos y la mentoría clínica. La evaluación temprana muestra avances en la estandarización clínica y el monitoreo del desempeño, junto con desafíos persistentes a nivel del sistema, incluyendo limitaciones en la capacitación clínica, escasez de medicamentos esenciales y pruebas diagnósticas, y la ausencia de un registro digital unificado. A pesar de estas limitaciones, la experiencia del Perú demuestra que la atención integrada y basada en protocolos para enfermedades no transmisibles puede implementarse y escalarse en sistemas de salud con recursos limitados, ofreciendo un marco pragmático para otros países de ingresos bajos y medianos que enfrentan la multimorbilidad.
Herrera‐Añazco et al. (Wed,) studied this question.