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Las enfermedades alérgicas como la rinitis alérgica representan un problema de salud global, afectando entre el 10% y el 25% de la población mundial. Existe evidencia clara que respalda el concepto de que las enfermedades alérgicas son influenciadas por la predisposición genética y la exposición ambiental. Polimorfismos de genes candidatos se han asociado con la expresión clínica de estas enfermedades. Sin embargo, la caracterización de estos marcadores de susceptibilidad para discriminar a un "individuo alérgico" de la población general aún no se ha logrado, y el valor de cómo esta información genética lleva al reconocimiento de subtipos específicos de estos trastornos aún necesita ser confirmado. Los factores ambientales (por ejemplo, la contaminación del aire y las infecciones bacterianas/virales) también juegan un papel importante en el desarrollo de las enfermedades. Varios estudios epidemiológicos han apoyado la "hipótesis de la higiene", que se basa en las observaciones de que las respuestas Th1 inducidas por la estimulación microbiana pueden contrarrestar las respuestas Th2 inducidas por alérgenos. Se necesitan futuros estudios para identificar los genes clave o sus haplotipos para fenotipos atópicos e investigar las interacciones entre factores genéticos y ambientales que influyen en el rasgo complejo de las enfermedades alérgicas. Esto nos ayudará a comprender mejor la etiología de las enfermedades y a desarrollar nuevas vías para un diagnóstico orientado genéticamente y medidas de prevención e intervención más efectivas.
De Yun Wang (Sat,) estudió esta pregunta.