Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
El estudio examinó la relación entre la migración y la incidencia de trastornos emocionales entre 568 jóvenes inmigrantes del Tercer Mundo en Noruega. Los participantes tenían entre 10 y 17 años de edad. Mediante un cuestionario, se encontró que existía estrés acculturativo (es decir, cambio en el estado de salud como resultado de la aculturación) entre los niños, aunque tener que migrar o haber nacido en Noruega no estaba relacionado con el estado de salud mental. Una experiencia acculturativa estresante (es decir, dificultades para iniciar amistades con compañeros noruegos) por sí sola solo podría explicar el 1% de los trastornos emocionales autoinformados. Se encontró que la incidencia de tendencias depresivas, mala autoestima y síntomas psicológicos y somáticos estaban relacionados con padres cercanos y solidarios, marginalidad, integración, género y el número de amigos que tenía el niño. Estos factores representaron entre el 12 y el 15% de la varianza explicada. El artículo discute teóricamente cómo estos factores pueden estar relacionados con el estrés acculturativo y los recomienda como puntos de partida para un programa de intervención primaria para reducir trastornos emocionales entre estos niños.
Sam et al. (Miércoles) estudiaron esta cuestión.