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Resumen A pesar de la grave amenaza que las malas hierbas representan para la producción de cultivos orgánicos, hasta ahora se ha prestado relativamente poca atención a la investigación sobre el manejo de malas hierbas en la agricultura orgánica, un tema que a menudo se aborda desde una perspectiva reduccionista. Este artículo tiene como objetivo delinear por qué y cómo este problema debería ser abordado desde una perspectiva sistémica. En comparación con la agricultura convencional, en la agricultura orgánica los efectos de las prácticas culturales (por ejemplo, fertilización y control directo de malas hierbas) sobre las interacciones cultivo:mala hierba generalmente se manifiestan más lentamente. Se deduce que el manejo de malas hierbas debe ser abordado en un dominio temporal ampliado y necesita una profunda integración con las otras prácticas culturales, con el objetivo de optimizar todo el sistema de cultivo en lugar de solo el control de malas hierbas. En este sentido, el manejo de cultivos de cobertura es un tema importante debido a sus implicaciones para el manejo del suelo, nutrientes, plagas y malas hierbas. Se enfatiza que el control directo (físico) de malas hierbas solo puede tener éxito donde se aplique un manejo preventivo y cultural de malas hierbas para reducir la aparición de malas hierbas (por ejemplo, a través de una elección adecuada de secuencias de cultivos, labranza, cultivos cubridores) y mejorar la capacidad competitiva del cultivo (por ejemplo, a través de una elección adecuada del genotipo de cultivo, patrón de siembra/plantación y estrategia de fertilización). Se ilustran dos ejemplos de sistemas de manejo de malas hierbas orientados al sistema diseñados para la agricultura orgánica, así como perspectivas futuras y problemas.
Paolo Bàrberi (Sat,) estudió esta cuestión.