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La exclusión de poblaciones especiales (adultos mayores; mujeres embarazadas, niños y adolescentes; individuos de estatus socioeconómico bajo y/o que viven en comunidades rurales; personas de grupos raciales y étnicos minoritarios; individuos de grupos minoritarios sexuales o de género; e individuos con discapacidades) en la investigación es un problema generalizado, a pesar de los esfuerzos y cambios de políticas realizados por los Institutos Nacionales de Salud y otras organizaciones. Estas poblaciones se ven afectadas negativamente por los determinantes sociales de la salud (SDOH) que reducen el acceso y la capacidad para participar en la investigación biomédica. En marzo de 2020, el Instituto de Ciencias Clínicas y de Traducción de la Universidad Northwestern organizó la "Investigación del Curso de Vida y de la Longevidad: integrando estrategias" en un "Un-Meeting" para discutir barreras y soluciones a la subrepresentación de poblaciones especiales en la investigación biomédica. La pandemia de COVID-19 destacó cómo la exclusión de poblaciones representativas en la investigación puede aumentar las inequidades en salud. Aplicamos los hallazgos de esta reunión para realizar una revisión de la literatura sobre barreras y soluciones para el reclutamiento y la retención de poblaciones representativas en la investigación y para discutir cómo los hallazgos son importantes para la investigación realizada durante la actual pandemia de COVID-19. Destacamos el papel de los SDOH, revisamos las barreras y soluciones a la subrepresentación, y discutimos la importancia de un marco de competencia estructural para mejorar la participación y retención en la investigación entre poblaciones especiales.
LeCroy et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.