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Investigaciones recientes destacan la falta de conocimiento y la reducción de habilidades de los profesionales de la salud para comunicarse con personas de la comunidad LGBTQIA+. Esto ocurre a menudo debido a la escasa educación continua sobre cuestiones sociales en el sector de la salud. El propósito de esta investigación fue estudiar la disposición de los profesionales de la salud para manejar los problemas sociales y de salud mental de la comunidad LGBTQIA+. En particular, se estudiaron la competencia cultural de los profesionales de la salud en relación con la identidad de género, el reconocimiento del nivel de dominio de habilidades blandas y las experiencias relevantes de los participantes. Para llevar a cabo esta investigación, se utilizó una metodología mixta para realizar un estudio en profundidad sobre creencias, actitudes, percepciones, ideas y experiencias humanas. Más específicamente, se utilizó una herramienta de investigación previamente validada para medir la competencia cultural y evaluar las habilidades blandas. Al mismo tiempo, se realizaron entrevistas con profesionales de la salud para una comprensión más completa de sus habilidades y actitudes. El estudio comprendió un estudio cuantitativo con 479 profesionales de la salud y un estudio cualitativo con 20 profesionales de la salud, con resultados de cada estudio. Los resultados mostraron que el conocimiento de los profesionales de la salud sobre la comunidad LGBTQIA+ es suficiente, pero sus habilidades y actitudes hacia la diversidad de género son limitadas. Además, el nivel de adquisición de habilidades blandas por parte de los profesionales de la salud es bajo, y hay una formación insuficiente para los profesionales de la salud con respecto a las cuestiones sociales. En conclusión, se requiere una intervención educativa estructurada y dirigida para los profesionales de la salud para evitar comportamientos desafortunados en el futuro y para asegurar que la atención brindada a poblaciones sanas y enfermas, independientemente de la orientación sexual, sea adecuada.
Argyriadis et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.