En 2022 y en 2023 se publican los dos volúmenes monográficos titulados Staging and Stage Décor, editados por Bárbara Mujica. El primero de ellos, el de 2022, está dedicado al teatro español de la Edad Moderna y a su recepción en el siglo XXI. Por su parte, el segundo volumen, publicado en 2023, amplía su alcance y explora el teatro europeo entre 1500 y 1950. El primer rasgo reseñable de estas dos monografías salta a la vista: se trata del afán de albergar—en escasas trescientas páginas cada uno de ellos—una gran variedad de estudios que hunden sus pesquisas en una franja cronológica y cultural ciertamente amplia.Al pendular entre la práctica escénica de la Edad Moderna y la de la actualidad, estas dos monografías combinan una documentada mirada histórico-crítica con un enfoque comparatista sumamente revelador. Además, evidencian la distancia entre diferentes sistemas teatrales y, con ello, reflexionan conjuntamente—aunque desde terrenos diversos—sobre la semiología del teatro, así como sobre el fenómeno de la recepción (escénica, pero también cultural) y sus dificultades. Ahora bien, a pesar de la gran variedad de aristas del poliédrico fenómeno teatral que recorren los capítulos de estas dos monografías—lo que demuestra sin duda la enorme complejidad del mismo—, una mirada común permite concebirlos conjuntamente. Y es que la diversidad de títulos que recogen ambos volúmenes se articula coherentemente alrededor de un hilo conductor firme: la perspectiva escénica. De esta manera, las dos monografías apuestan por una concepción integral del teatro, que no se limita al texto, sino que explora la materialidad de la obra en su representación. Esta insistencia en la perspectiva escénica, que vertebra cada uno de los monográficos, los aleja de convertirse en una mera acumulación de artículos, y nos los ofrece como una suerte de acceso al fenómeno escénico a través de todos sus recovecos.Early Modern Spanish Theater propone una nómina de títulos muy variada, que oscila entre estudios enfocados a montajes en el Siglo de Oro y montajes en la actualidad de comedias áureas. El volumen es inclusivo, además, en la medida en que abarca obras de diversos autores (Calderón, Lope, Tirso, Cervantes . . . ) y contempla no solo comedias sino también obras menores (entremeses, mojigangas . . . ). La variedad de contenidos está hábilmente organizada entorno a cuatro bloques temáticos. El primer bloque, “Props and Space”, está consagrado al atrezo y el decorado escénico. Aquí nos encontramos con trabajos como los de Christopher D. Gascón, que estudia los objetos añadidos al montaje de El perro del hortelano (2004) por Isabel Ramos, e indaga sobre cómo estos contribuyen a reforzar o ampliar ciertos significados de la pieza; el de Esther Fernández, quien nos sumerge en el montaje de Reinar después de morir en 2019, una coproducción entre la CNTC y el Teatro Nacional de Almada (Portugal), centrándose en cómo los directores y el escenógrafo proyectan sobre el escenario la noción de Portugalidade; el de Susan Paun de García, que aborda la puesta en escena en la época de Felipe V de un género dramático especialmente espectacular: la comedia de magia; por último, Megan M. Echevarría ofrece un interesante estudio de dos documentos de archivo, que le permiten arrojar luz sobre un tipo de representaciones teatrales en el Siglo de Oro menos conocidas por la crítica: las que tenían lugar en la cárcel. El segundo bloque, “Costume,” está dedicado al vestuario, y se compone de los trabajos de Mindy Badía, que reexamina el uso subversivo de la vestimenta y los roles de género en Los empeños de una casa a través de varias representaciones modernas de esta pieza de Sor Juana; de Emily C. Tobey, que ofrece información relevante sobre las vestimentas diseñadas y usadas en los montajes del Siglo de Oro; y de Elisabeth Cruz Petersen, que estudia también las connotaciones subversivas del vestuario en una producción moderna de Marta la piadosa. El tercer bloque, “Staging Archetypes,” se ocupa de los personajes arquetípicos de la comedia áurea, y comprende los estudios de Eduardo Paredes Ocampo, que aborda la representación de la melancolía en el teatro del Siglo de Oro, y de Bárbara Mujica, quien, en esta línea, investiga cómo era representada en la escena áurea la melancolía femenina, así como explica las dificultades que entraña la escenificación de esta misma en los teatros actuales, centrándose en No hay burlas con el amor, de Calderón. El cuarto y último bloque, “Music, Movement, and Adaptation” ahonda en el uso de la música en los trabajos de Yoel Castillo Botello, que aborda el recurso de la música en los entremeses cervantinos, y el de Sharon D. Voros, que nos acerca a la adaptación de varios entremeses calderonianos por el Grupo La Hormiga. Otros dos estudios más completan el volumen: el de Valerie Hegstrom y Dale J. Pratt, que indagan en la representación de los astrólogos y la astrología en el Siglo de Oro; y el de Edward H. Friedman, que nos informa sobre su adaptación de Mudarse por mejorarse de Juan Ruiz de Alarcón.Por su parte, Perspectives on European Theater 1500–1950, proporciona también una mirada muy amplia. Recoge estudios relativos al teatro español, portugués, inglés, francés, italiano, alemán (¡pocas veces todos estos se reconcilian en un mismo volumen!) de la Edad Moderna y valiosas aportaciones sobre su proyección escénica en los siglos XX y XXI. Tras una extensa introducción que repasa el desarrollo del teatro europeo, este volumen, como el anterior, se articula alrededor de cuatro bloques. El primero de ellos, “The Mediterranean World: Italy, Spain, Portugal, France,” engloba el trabajo de Francesca Fantappiè, que se centra en las novedades escenográficas del teatro italiano en la Edad Moderna; el de Bárbara Mujica, que explora las posibilidades espaciales del corral de comedias español; el de Anna-Lisa Halling, que aborda un asunto muy interesante: las representaciones de la obra de la portuguesa Maria do Céu en el contexto de su convento; el de Kathleen Jeffs, que investiga las puestas en escena en la Spanish Golden Age Season 2004–2005 de la Royal Shakespeare Company; el de Guy Spielmann, que se sumerge en las tensiones entre la preceptiva dramática aristotélica y la práctica teatral, centrándose en Francia; y el de Jérôme Brillaud, que nos ofrece un paseo por el Théâtre d’eau en los jardines de Versalles. El segundo bloque, “England: A Theatrical Powerhouse” está dedicado al teatro shakespeariano. Se compone de el trabajo de Michael Collins, que aborda las recreaciones modernas de Shakespeare en The Globe; el de Michael Scott, que explora el decorado verbal en el teatro shakespeariano; el de Isaac Benabu, que se centra en la puesta en escena moderna de The Merchant of Venice; y el de Susan L. Fischer, que indaga en la representación de la violencia en el montaje de Goold en 2007 de Macbeth. El tercer bloque, “The Blossoming of German and Russian Theater” extiende el volumen al teatro del norte y el este de Europa: Albrecht Classen examina la práctica escénica del teatro popular alemán, centrándose en el caso de la compañía de Hans Sachs. Por último, el volumen se cierra con dos artículos dedicados al teatro alemán y ruso en el siglo XX: Sabrina Kanthak estudia la escenografía de los estrenos de algunas obras de Bertolt Brecht; y, para terminar, Iryna Kastylianchanka se aproxima cuidadosamente a las adaptaciones teatrales en Japón de los autores rusos Gogol y Dostoevsky desde el siglo XX.Conjuntamente, estos dos volúmenes no solo ofrecen un recorrido ágil, ambicioso y bien documentado por las diferentes caras de la práctica teatral y de las distintas tradiciones teatrales europeas. Más allá de eso, este amplio compendio de capítulos invita a reflexionar sobre las ventajas de la concepción conjunta de todas estas áreas—por lo general, estudiadas separadamente—, pues permite advertir concomitancias y problemáticas comunes, como la dificultad de enfrentarse a aspectos del texto original que mutan su significado al ser traspasados a coordenadas espacio-temporales bien distintas de aquellas en las—y para las que—fueron creados. Además, estas páginas son una prueba fehaciente de la perdurabilidad del teatro de la Edad Moderna, que continúa a lo largo de los siglos—hasta hoy—suscitando reflexiones, deleitándonos desde la página, y sobrecogiéndonos desde tantos y tan diversos escenarios.
Irene Pacheco Martínez (2026) studied this question.