El “Festival hispanoamericano del Siglo de Oro. Clásicos en Alcalá,” bajo la dirección artística de Clara Pérez, celebró su XXIV edición con el lema “Sueña los clásicos”. Al igual que en las anteriores ediciones, en el marco del Festival tuvieron lugar las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro, dirigidas por Luciano García Lorenzo, centradas en esta ocasión en el teatro de Miguel de Cervantes con el título “El teatro de Cervantes. Palabra y escena,” en un intento de desterrar los tópicos sobre el corpus dramático del autor del Quijote. Las jornadas se desarrollaron entre el 1 y el 4 de julio en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares y en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica.La conferencia inaugural fue pronunciada por uno de los cervantistas más reconocidos, Luis Gómez Canseco, catedrático de la Universidad de Huelva, quien tituló su intervención “‘Sin ofrenda de pepinos’. ¿Dónde encaja el teatro de Cervantes?”. Gómez Canseco, coordinador de la mejor edición del teatro cervantino, publicada en la Biblioteca Clásica de la RAE,1 incidió en la importancia de las comedias de Cervantes, enmarcándolas en su contexto. En primer lugar, recién llegado en 1580 de su cautiverio en Argel, se detuvo en las tres obras de su primera época—la Tragedia de Numancia, El Trato de Argel y La conquista de Jerusalén—, las cuales, junto a otras piezas perdidas, le granjearon al autor del Quijote un importante lugar en la dramaturgia del momento, tan crucial para el posterior triunfo del modelo de Lope de Vega. En segundo lugar, dedicó su atención a las ocho comedias y los ocho entremeses impresos, que responden al modelo lopesco de la Comedia Nueva, a menudo vituperado por Cervantes. Luis Gómez Canseco explicó las Ocho comedias como “un proyecto editorial pensado, medido y planeado, muy similar, en último término, a las Novelas ejemplares”; esto es, en palabras de Gómez Canseco, “si, en el prólogo a las Novelas ejemplares había afirmado aquello de ‘Yo soy el primero que he novelado en lengua castellana,’ dos años después, en el prólogo de las Ocho comedias, repite el esquema, señalándose a sí mismo para asegurar una vez más: ‘Yo fui el primero . . .’”Aroa Algaba Granero, profesora de la Universidad de Extremadura, inició las sesiones de la mañana del 2 de julio con su intervención “Puestas escénicas cervantinas en el siglo XX. Tendencias generales y base de datos Escena CervantesXX-XXI”. Algaba Granero presentó el resultado de varios años de investigación sobre las puestas en escena contemporáneas del teatro de Cervantes, que han derivado, además de en su tesis doctoral Cervantes en las tablas del siglo XXI (2021), en la base de datos EscenaCervantesXX-XXI. La labor de Aroa Algaba Granero ha sido reconocida con la mención de honor en el VII Premio de Investigación Cervantista “José María Casasayas,” de la Asociación de Cervantistas, por su trabajo “‘Sin ofrenda de pepinos’. Proyección y éxito del teatro de Cervantes en las tablas españolas (2000–2023)”.José Manuel Lucía Megías, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, intervino a continuación con su ponencia “Seis personajes en busca de autor cervantino: De Cervantes y el juego de la oca a Soy Catalina de Salazar, mujer de Cervantes, con un Epílogo inédito”. Lucía Megías, autor de una de las biografías cervantinas más relevantes—La juventud de Cervantes: Una vida en construcción, La madurez de Cervantes: Una vida en la Corte y La plenitud de Cervantes. Una vida de papel—, explicó la composición de dos piezas literarias en torno a Cervantes: La obra teatral Cervantes y el juego de la oca, junto a Ricard Borràs, y Soy Catalina de Salazar, mujer de Cervantes, en la que centró particularmente su intervención. En Soy Catalina de Salazar, mujer de Cervantes Lucía Megías da voz a Catalina de Salazar, que en un monólogo desarrolla algunas hipótesis de su vida como esposa de Cervantes, en especial cómo pudo surgir el matrimonio con el autor del Quijote o la razón por la que Catalina se pudo quedar en Madrid tras la muerte de Cervantes, ya que formar parte de la Venerable Orden Tercera de San Francisco permitía que Catalina pudiera auxiliar a los más desfavorecidos.Julio Vélez Sainz, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, cerró esta sesión con “Base de datos TCE–Siglo XXI. Puesta en escena de teatro del Siglo de Oro en el siglo XXI”. Vélez Sainz mostró el funcionamiento de esta base de datos que contiene información sobre representaciones de obras dramáticas auriseculares en el siglo XXI. Como se señala en la propia web, se busca la implantación de una “base de datos interactiva de puestas en escena de Teatro del Siglo de Oro (2000–2024, España)” a la que “se incorpora la creación de una serie de artes conceptuales para implementar en un portal web interactivo, que contenga la base de datos con todas las fichas a partir de los diseños conceptuales.”El director de escena Manuel Canseco, con montajes de obras cervantinas muy reconocidos en su haber, abrió la sesión vespertina del 2 de julio con la conferencia “El papel de los personajes alegóricos en la Numancia de Cervantes”. Canseco comenzó aludiendo a los problemas de la escenificación de este texto, en el que suprimir los personajes morales cercena la obra de tal manera que la hace pasar de una gran tragedia a un simple melodrama—es lo que había hecho, según él, Rafael Alberti en su adaptación de 1937—. Entre otras muchas cuestiones, resultaron de sumo interés las indicaciones sobre el decorado de la adaptación de La Numancia de Manuel Canseco, pues se basó en la presencia de dos niveles, conseguidos a través de la ubicación de una tarima: abajo, se ubicaban los cercadores romanos; sobre la tarima, los numantinos, donde había algunas otras pequeñas tarimas en las que se subían los personajes para resaltar sus intervenciones; las alegorías, por otro lado, se encontraban en los palcos de los teatros, excepto la Guerra, que se ubicaba dentro de la tarima, ya en Numancia, en una torre. La ponencia concluyó con la intervención de la actriz Ana Belén Casas, quien en su momento encarnó a la Fama y que cerró escénicamente la conferencia de Manuel Canseco.En esta línea de unir texto y escena esta sesión se cerró con la visita a la Exposición de La Máquina Real “Actores sin alma: Mil años de figuras en escena,” llevada a cabo en la Capilla del Oidor, y en la cual se pudo disfrutar de la exhibición de diferentes muestras de escultura animada. En palabras de sus organizadores, “la magia de las figuras animadas ha sido utilizada, desde las más antiguas civilizaciones hasta nuestros días, con fines relacionados con la propaganda del poder, la catequesis y devoción religiosa o la pura diversión, ya sea aristocrática o popular.”Las Jornadas de Alcalá se complementan habitualmente con la asistencia a las representaciones teatrales que ofrece el Festival y para concluir la jornada se acudió a la representación de Los empeños de una casa de Sor Juana Inés de la Cruz por la Compañía Nacional de Teatro de México en el Teatro Salón Cervantes. Bajo la dirección de Aurora Cano, un importante reparto ofreció una puesta en escena de casi tres horas, con dos descansos, en la que destacó el uso de un original decorado inclinado con hasta diecisiete trampillas, complementado de manera genial por la música, que impulsaba al público a cantar para cerrar cada acto. Como una suerte de fiesta barroca, esta versión de Los empeños de una casa actualiza el teatro de Sor Juana, acercándolo a nuestros días sin que pierda su esencia festiva—no en vano la monja mexicana escribió su comedia para celebrar el nacimiento de un hijo de María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga, virreina de Nueva España.En la mañana del 3 de julio Helena Pimenta, directora teatral, abrió la jornada con su ponencia titulada “La entretenida de Cervantes en escena”. Pimenta dirigió en 2005 La entretenida de Cervantes por encargo de la CNTC, comandada entonces por Eduardo Vasco. Con un elenco excelente—Joaquín Notario o Pepa Pedroche entre otros actores y actrices—, Helena Pimenta señaló que el trabajo con La entretenida supuso un reto por las peculiaridades de la pieza, afirmando que esta obra es una parodia de la Comedia Nueva como el Quijote lo es de los libros de caballerías. En la obra destaca que ninguna de las historias de amor—tres intrigas amorosas que no se influyen entre sí a pesar de compartir personajes—llega a buen término. Pese a estar radicada en la sociedad del Siglo de Oro, La entretenida denuncia, según Pimenta, problemas vigentes hoy: la violencia de género, los celos como certificadores del amor o la pasión relacionada con la sordidez. Es muy interesante la ubicación de la puesta en escena de Pimenta en el Madrid de la década de 1960, con el elemento simbólico de un Fiat 600 rojo que permitía al público confirmar que la acción se situaba en el Madrid de estos años, momento de la llegada de estos coches a la capital.A continuación, Eduardo Vasco, director del Teatro Español, presentó su ponencia “No escribir teatro para las tablas es echar agua en el mar,” título basado en “hacer bien a villanos es echar agua en la mar” (Quijote, I, XXIII). Vasco indicó que la originalidad del teatro cervantino está basada en un modelo establecido, tanto en sus comedias como, en especial, en sus entremeses. Eduardo Vasco afirmó que Cervantes fracasó en el teatro porque no escribió para el público del momento, en busca de la inmediatez, sino que su teatro bebía del teatro de los colegios, mucho más clasicista y con un alto grado adoctrinador, en detrimento de lo lúdico. Como Vasco era director de la CNTC en el momento del centenario de la publicación del Quijote, en lugar de decidir representar una versión del Quijote o de Numancia, siguiendo lo preestablecido, decidió subir a las tablas La entretenida y una adaptación teatral de Viaje del Parnaso. Comentó el director del Teatro Español que Viaje del Parnaso supuso el inicio de un nuevo camino para la CNTC, pues se hizo una importante gira con esta dramatización y sobre todo suponía una gran originalidad subir a las tablas un poema en endecasílabos de este estilo. En el debate tras su intervención, Vasco señaló la necesidad de cuidar el teatro cervantino y propuso que el camino ha de ser escenificar las comedias como tales y no combinar diferentes textos y hacer lo que él denomina “peligrosos inventos,” si bien, en la actualidad, apostilló Vasco, las condiciones materiales para la representación impulsan las mezclas de obras, dado que estas mixturas resultan mucho más económicas.Para cerrar esta sesión mañanera se produjo el encuentro con el director y actores de Los empeños de una casa, de Sor Juana Inés de la Cruz, bajo la batuta del profesor Luciano García Lorenzo. Comenzó su directora, Aurora Cano, informando de que los interludios introducidos en la función—ajenos a la obra original sorjuanesca—se utilizaron como muestra de la realidad biográfica de la monja, pues “sor Juana está pasando por una comedia negra a la vez que escribe Los empeños de una casa”; esto es, sor Juana debe escribir una comedia de capa y espada para el nacimiento del hijo de su amada, lo que es tanto o aún más enredado que la propia comedia. En cuanto al decorado, uno de los aspectos más destacados de la representación, se enmarcó en la búsqueda de un escenario fragmentario que simbolizase las rupturas provocadas por el amor.Desde otra perspectiva, el actor Óscar Narváez remarcó las complicaciones derivadas a partir de la escenografía, que en la lectura no parecen tal pero sí en la propia puesta en escena. Además, Narváez apuntó los beneficios de la mixtura de veteranía—el propio Óscar en su papel como don Rodrigo o Jesús Hernández en su papel de Castaño—y juventud—Fernando Sakanassi como don Carlos—y cómo los jóvenes se pueden beneficiar de la sabiduría técnica de los veteranos a la hora de pronunciar el verso y cuidar aspectos incluso tan específicos como la presencia de los hiatos, sinalefas o encabalgamientos.Para finalizar, Luciano García Lorenzo valoró el trabajo escenográfico y sobre todo luminotécnico de la función de Los empeños de una casa. Aurora Cano señaló que la idea de partida fue suya, pero que su realización corrió a cargo de Jesús Hernández, también iluminador, además de diseñador de la escenografía.Abrió la sesión vespertina del 3 de julio Javier Huerta Calvo, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, con su conferencia “Elogio del entremés en tiempos de corrección política”. Huerta Calvo incidió en la existencia de dos tipos de humor: el eutrapélico inofensivo y el ácido corrosivo u ofensivo. Asimismo, subrayó la burla como parte fundamental del teatro del Siglo de Oro, tanto en las piezas extensas como en las breves. En lo que respecta a los entremeses cervantinos, para Huerta Calvo componen un retablo de la estulticia humana, en la línea del Elogio de la locura de Erasmo, donde se presenta la locura a menudo con tintes positivos; no obstante, en los entremeses de Cervantes, la locura se presenta de forma negativa casi en todos los casos. Seguidamente, el profesor Huerta Calvo pasó revista a El juez de los divorcios y La cueva de Salamanca por su anticlericalismo, a El vizcaíno fingido por su crítica al nacionalismo, a El rufián viudo por su humor corrosivo o a El retablo de las maravillas por su metateatralidad. Finalmente, Javier Huerta cerró su intervención con una cita de Albert Boadella: “Ahora se ha puesto de moda eso que llaman humor blanco, que consiste esencialmente en no reírse de los poderosos. Este gremio de estúpidos se esfuerza en mostrarnos la existencia humana como un asunto gracioso, en la que todos somos un poco bobos, pero también buenos en el fondo. En resumidas cuentas, corresponde a una falsa apreciación de la vida, que es indiscutiblemente trágica y poblada de canallas, comenzando por uno mismo”.2Continuó la sesión de la tarde Abraham Madroñal, catedrático de la Universidad de Ginebra, con una intervención titulada “El nuevo retablo de las maravillas: La influencia de Cervantes en los entremesistas del siglo XVII”. Madroñal señaló que el entremés es el resultado de la evolución de la farsa medieval, aunque en España se ocupan del género ‘menor’ grandes autores que le dan un nuevo impulso y entre ellos Cervantes, quien escribe en el Prólogo a las Ocho comedias: “Las comedias eran unos coloquios, como églogas, entre dos o tres pastores y alguna pastora; aderezábanlas y dilatábanlas con dos o tres entremeses, ya de negra, ya de rufián, ya de bobo y ya de vizcaíno: Que todas estas cuatro figuras y otras muchas hacía el tal Lope de Rueda con la mayor excelencia y propiedad que pudiera imaginarse”. Abraham Madroñal resaltó la influencia de Cervantes en otros entremesistas, que suelen banalizar el modelo cervantino, como sucede con el Retablo de las maravillas de Quiñones de Benavente y el entremés homónimo cervantino, o con El Dragoncillo de Calderón, que es una trivialización de La cueva de Salamanca. Concluyó Madroñal que puede que Cervantes no modificara el rumbo del género con sus entremeses, pero sí aportó un gran semillero de para los los sus a partir del Quijote, las Novelas el o los cerró la jornada con la asistencia a la representación teatral de La partir del texto de La de Lope de por la Compañía “La en el Teatro Salón Cervantes. Bajo la dirección de La el texto lopesco con en los dos si bien da un en el es la para en su vida sin la a Además, un importante de La es su y en el que los de este la se a un en el que la Compañía “La y el público sus su con la adaptación de la comedia de la del al la en lugar de en el título para con el y su ubicación en Asimismo, se en el de en la adaptación o en los de la jornada a La para el de la la jornada en la mañana del 4 de director de escena y la ponencia titulada teatrales de Cervantes: en La casa de los partir del que a cabo la se en este a y al propio que representar La casa de los en parte por no sido llevada a las tablas Los de la crítica sobre La casa de los celos han sido muy entre pero en de se a que la no ha sido por Cervantes fue en su tan como o con una y lo que estas a su Las comedias de Cervantes pueden ser para su aunque en su representación, según los La casa de los celos como un con una teatral que consiste en una y que contiene otras a través de un destaca la y en la dramaturgia de Cervantes, a la que se con el para y en su por el proyecto de la la sesión con la conferencia de de la Universidad de Madrid, titulada en el teatro con basado en la obra de Cervantes”. señaló que en la de la ha la en el propio corpus cervantino y en en el Quijote, hasta que en las se ha en en ya en se el de Entre otras piezas con base en el Quijote en el siglo destacó don a si bien en realidad por varios la atención el título por la del que era una de los del momento, pues la se con el género explicó las por las que el Quijote se como para una la de en un el su pues el público es de y la parte por el se la en las piezas en el Quijote en base a la que Cervantes en su el Quijote, por su de es una obra que ofrece gran para el las obras de de la y la un gran en las que se una de la de Cervantes y del Quijote como para la propaganda en la versión de en la que la de Francisco un papel La ponencia concluyó con un a El retablo de de Manuel de donde contemporáneas al Quijote para una idea de las Jornadas con el encuentro de los con el director y actores de La basada en el texto de Lope de y que el que se había la para el público en El resaltó el de la en la función en la de la cual se se desarrolla la pieza, con lo que se su el encuentro con el es el que por En su intervención incluso a el primer lopesco de La a su con la que una el agua en su a la del el y la su la aunque a la el al y la la voz del se un una un de una a ser lo que no por más que amor mujer y ser mujer está y los que una función como La se inició un debate sobre la adaptación teatral de las comedias del Siglo de el texto lo o la de que el de las en el texto de La es al público la representación, como hacía Lope en su con los que en sus es se busca la con los para lo que es de Lope según el el encuentro con la Luciano García Lorenzo en la función de La con la adaptación de de Los de que fue la obra que dirigió en la Compañía Nacional de Teatro de la representación de El de su García Lorenzo resaltó que este de obras, en la de La o Los de han una muy parte de la de la
Sergio Rodríguez Nicolás (Fri,) studied this question.