Con frecuencia se considera que hablar de la belleza de las cosas aporta poco más que la descripción de una experiencia subjetiva y placentera, difícilmente comunicable y carente de valor cognitivo. Desde esta perspectiva, juzgar la belleza del paisaje de la huerta de Murcia parecería aportar escasa luz sobre sus valores específicos. Sin embargo, apoyándose en las fotografías de Zsolt Bátori pertenecientes a la serie La huerta, este trabajo sostiene que la apreciación de la belleza no se reduce a una experiencia meramente subjetiva, sino que constituye una dimensión estética fundamental con una contribución relevante al bienestar y la felicidad de las personas. Asimismo, se argumenta que, en el marco contemporáneo del diseño del paisaje, la experiencia de la belleza puede desempeñar un papel significativo en la promoción de una agenda de sostenibilidad medioambiental, favoreciendo así la protección y conservación de este singular entorno rural murciano.
Matilde Carrasco Barranco (Fri,) studied this question.