Resumen Las fusiones génicas son una clase importante de impulsores oncogénicos, con muchas terapias dirigidas aprobadas por la FDA para múltiples tumores sólidos. Sin embargo, la prevalencia de fusiones varía considerablemente según el tipo de cáncer y el método de análisis. La detección de fusiones es técnicamente desafiante, y estudios han demostrado que la secuenciación de próxima generación basada en ARN (NGS) puede mejorar las tasas de detección de fusiones cuando se utiliza junto con la NGS basada en ADN. En este estudio, realizamos un análisis retrospectivo pan-cáncer de 67,278 pacientes que recibieron ambas NGS de ARN y ADN en 43 tipos distintos de tumores sólidos, incluyendo: NSCLC (18.6%), cáncer colorrectal (18.2%) y cáncer de mama (13.1%). En esta cohorte, 1497 pacientes (2.2%) tenían al menos una de nueve fusiones detectadas, cada una con una terapia dirigida aprobada por la FDA en al menos una indicación. Trescientos dieciséis pacientes (21.1%) presentaron una fusión detectada (RET o NTRK1/2/3) con terapia dirigida aprobada en todas las indicaciones oncológicas. La NGS simultánea de ARN y ADN incrementó la detección de fusiones de genes impulsores en un 21% comparado con la NGS solo de ADN. Se observaron fusiones génicas en diversos cánceres más allá de sus indicaciones aprobadas: de 1,501 fusiones detectadas, el 29% (n=437) fueron detectadas fuera de una indicación aprobada por la FDA. Finalmente, se encontraron impulsores emergentes de fusiones con objetivos en desarrollo farmacológico en 218 pacientes adicionales, con un aumento del 127% en la detección de estas variantes con la combinación de NGS de ARN y ADN. Nuestros hallazgos respaldan el uso combinado de NGS de ARN y ADN para maximizar la detección de fusiones clínicamente accionables con terapias dirigidas aprobadas por la FDA, así como fusiones potencialmente accionables en indicaciones no aprobadas o terapias en desarrollo clínico.
Gai et al. (mié,) estudiaron esta cuestión.