IntroducciónMitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) agrícolas mientras se mantiene la productividad forrajera es un desafío clave en el marco de los objetivos globales de neutralidad de carbono. Para evaluar las compensaciones ambientales y agronómicas de la gestión del riego y del nitrógeno, se llevó a cabo un experimento de campo en una región árida del noroeste de China.MétodosSe aplicaron doce combinaciones de tratamientos de riego-nitrógeno a la alfalfa (Medicago sativa L.) para cuantificar los flujos de N2O, CO2 y CH4, el potencial de calentamiento global (PCG) y las eficiencias del uso de recursos.ResultadosLos resultados mostraron que el espacio poroso del suelo lleno de agua y el nitrógeno disponible regularon fuertemente las emisiones de N2O, alcanzando picos dentro de una semana después del riego o la fertilización. Los aportes excesivos de agua y nitrógeno aumentaron significativamente las emisiones de GEI y redujeron la productividad del agua de riego (IWP) y la productividad parcial del nitrógeno (PFPN).Discusión y ConclusiónPor el contrario, el régimen de alta agua y nitrógeno moderado (300 mm de riego + 120 kg N ha-1) logró un resultado equilibrado: manteniendo altos rendimientos mientras se redujeron las emisiones acumuladas de N2O en un 29.5-93%, el total del PCG (basado en LCA) en un 24.1%, y la intensidad de emisión de gases de efecto invernadero (GHGI) en un 29.0% en relación con la gestión convencional de alto insumo (W2N3). Estos hallazgos preliminares sugieren una zona de sinergia agua-nitrógeno que mejora las compensaciones entre rendimiento y GEI, aunque se requiere validación a lo largo de varios años.
Qu et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.