Nuestros hallazgos apoyan un modelo en el que ERAP1 y ERAP2 contribuyen a la susceptibilidad a la BSCR, pero tienen una influencia limitada en la severidad de la enfermedad. El patrón observado de actividad reducida de ERAP1 y actividad elevada de ERAP2 en pacientes con BSCR puede afectar el procesamiento de péptidos y la presentación mediada por HLA-A29.
Loeliger et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.