Un modelo combinado clínico-laboratorial basado en datos de ingreso fácilmente disponibles mostró una excelente discriminación para la estratificación temprana del riesgo de bacernia en adultos con brucelosis, con una calibración interna aceptable, y justifica la validación externa en otros entornos endémicos y con recursos limitados.
Zhan et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.