Este artículo examina lo que las comisiones históricas patrocinadas por el estado revelan sobre las limitaciones temporales y epistémicas de la justicia transicional en la abordaje de legados coloniales, y cómo pueden abrir caminos hacia un enfoque más decolonial. Estas comisiones – aunque no son inherentemente decoloniales – pueden desafiar suposiciones clave del paradigma de la justicia transicional. Al poner la historia como sitio de intervención, llevan a cabo un proceso de resignificación que reinterpreta narrativas históricas dominantes y traza continuidades estructurales entre el dominio colonial y las desigualdades actuales, fomentando así el reconocimiento de las injusticias coloniales. Este artículo contribuye a los debates sobre la decolonización de la justicia transicional al centrar sus dimensiones historiográficas y epistémicas.
Cira Pallí-Asperó (miércoles,) estudió esta cuestión.