Hablar de la Asociación de Estudios de Género y Sexualidades y de la revista que de ella depende es hablar de dos realidades íntimamente ligadas desde sus orígenes. Se trata de un vínculo que nació hace 50 años como iniciativa de la escritora costarricense Victoria Urbano (1926–1984). Urbano no solo destacó como autora de obras teatrales, poemas, ensayos y cuentos. Ella creía profundamente en la necesidad de una organización que fomentara el trabajo académico sobre literatura de autoría femenina que se aproximase a ese corpus desde una perspectiva feminista. Es así como en 1975 Victoria Urbano fundó la Asociación Internacional de Literatura y Cultura Femeninas Hispánicas y la revista Letras Femeninas que en 2017 pasó a ser la actual Revista de Estudios de Género y Sexualidades.Esta relación que ya cuenta con medio siglo de existencia ha logrado canalizar los intereses de varias generaciones de investigadoras/es, educadoras/es y escritoras/es que, con o sin afiliación académica institucional, han encontrado en la Asociación y su revista unos espacios para florecer intelectual y creativamente.En términos personales, siento particular orgullo de haber publicado dos artículos en la revista de la Asociación durante mis años como Profesora Asociada. Asimismo, haber servido por ocho años en el comité ejecutivo de la Asociación–incluyendo la posición de presidenta desde julio de 2019 a noviembre de 2021—significó una experiencia única en términos de servicio a la profesión, de poder crear conexiones con colegas de una diversidad de instituciones académicas, así como con investigadoras/es independientes y colaborar en proyectos de diversa índole. Veo esos logros como elementos fundamentales que cimentaron mi promoción al rango de Profesora Titular.La naturaleza internacional tanto de la Asociación como de la revista es algo que siempre he percibido como una de sus ventajas más poderosas y atrayentes. En efecto, contamos con miembros que tienen posiciones académicas en regiones geográficas tan múltiples como América Latina y el Caribe, Asia del este y del sur, Oceanía y América del Norte. Por otra parte, no por ser una organización y una revista de alcance internacional dejan de promover instancias de proximidad. El congreso anual de la Asociación es un encuentro esperado por la membresía, donde se renueva no solamente la vocación intelectual de sus participantes sino también un profundo y genuino espíritu de camaradería. Asimismo, los números monográficos de la revista promueven el trabajo colaborativo de colegas de varias instituciones y países que mancomunadamente escriben y envían sus propuestas.El lazo innegable entre la Asociación y la revista es una fuerza que permite proyectar las potencialidades de quienes han sido y continúan siendo partícipes de este proyecto ya cincuentenario. Veo con emoción a nuevas generaciones de colegas que deciden hacerse miembro de esta agrupación y que se ofrecen desinteresadamente para servir en los distintos puestos de su comité ejecutivo o en el comité editorial de la revista. Puedo decir que, sin lugar a duda, esta alianza y compromiso hunden sus raíces en el proyecto visionario iniciado por Victoria Urbano.
Vilma Navarro-Daniels (Wed,) studied this question.