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Las entidades financieras recurren a los servicios en la nube y encomiendan a los proveedores de servicios en la nube tareas cada vez más importantes. La relación entre estos dos grupos ha existido en gran medida al margen de los parámetros regulatorios, pero la Digital Operational Resilience Act (DORA) está destinada a cambiar esa dinámica cuando sea aplicable en 2025. Este artículo aborda dos cuestiones en este contexto. En primer lugar, identifica los retos jurídicos y prácticos a los que pueden enfrentarse las entidades financieras de la UE al adoptar y utilizar servicios en la nube bajo el régimen de DORA. Los retos durante la fase de adopción incluyen la selección de proveedores, las decisiones relativas a la transferencia de funciones críticas o importantes y la elección de cláusulas contractuales. En la fase de uso, la seguridad de los datos y la estabilidad financiera surgen como las preocupaciones más críticas. Una dificultad primordial es el riesgo de concentración. En segundo lugar, se plantea la cuestión de cómo abordar estos problemas. Afortunadamente, los retos identificados pueden mitigarse si las entidades financieras eligen modelos adecuados de despliegue y de servicios en la nube.
Katarzyna Parchimowicz (2024) estudió esta cuestión.