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Una crítica tanto del poder homogenizante como del poder vertical atraviesa el proyecto social zapatista en Chiapas, México, otorgando un carácter distintivo tanto a la visión política del zapatismo de la autogobernanza como a la visión educativa de sus escuelas comunitarias. Las prácticas críticas del zapatismo pueden así ofrecer contribuciones valiosas a la praxis y pedagogía antifascista. Este artículo considera el antifascismo a través de una lente micropolítica, centrándose en dos tendencias prevalecientes: la binarización de las relaciones de poder y la homogenización de las identidades. Luego sugiere que las prácticas zapatistas socavan las tendencias microfascistas en la vida social-política mediante la subversión de las relaciones de mando, la identificación plural, la crítica de la representación y la salvaguarda de la alteridad. El artículo concluye trazando la manera en que una crítica de la educación estatal dentro de las comunidades indígenas de Chiapas ha llevado al desarrollo de escuelas autónomas zapatistas, examinando las formas en que estas escuelas rechazan la totalización y prefiguran la autonomía comunitaria.
Kevin Klein-Cardeña (Sun,) estudió esta cuestión.