Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Resumen El odio grupal, un fenómeno cada vez más prevalente en la historia reciente del mundo, se manifiesta en el odio étnico, asesinatos en masa, terrorismo y guerra. En este contexto, el psicoanálisis ofrece una perspectiva única, contribuyendo modestamente a la comprensión del odio grupal a través del análisis de la agresión humana y las defensas contra dicha agresión. Los seres humanos, aunque requieren de una vida grupal para mantener la seguridad básica, a menudo temen ser inmersos y juzgados por otros individuos del grupo. Este artículo profundiza en tres mecanismos, interpelación, polarización grupal e identificación proyectiva, que los individuos emplean para defenderse de tales temores. La interpelación, por ejemplo, arroja luz sobre cómo las fuerzas culturales, llamadas ideología, influyen en la identidad personal. Los dos últimos mecanismos, polarización grupal e identificación proyectiva, fomentan la solidaridad dentro del grupo y el odio hacia el grupo externo, perpetuando así divisiones y ciclos de odio y venganza entre los grupos. El artículo concluye abogando por la humanización de los otros odiados, dejando de lado las fantasías de venganza y encontrando áreas de compromiso como el camino a seguir. Un objetivo secundario del artículo es abordar la división dentro del psicoanálisis entre conceptos intrapsíquicos e interpersonales.
Robert S. White (Sat,) estudió esta cuestión.