Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Introducción El trastorno dismórfico corporal (BDD) fue considerado un trastorno de ansiedad en el DSM-IV, pero en el DSM-V se agregó a la categoría de trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados. El BDD es un trastorno psiquiátrico caracterizado por una preocupación excesiva, persistente y angustiosa por un defecto percibido en la apariencia. Estos defectos percibidos son leves y no son notados por los demás. Las personas con BDD suelen tener una buena falta de entendimiento y están preocupadas por un defecto físico percibido que les provoca chequearlo repetidamente. Esto conduce a un deterioro en el funcionamiento psicosocial, depresión y un aumento en el riesgo de suicidio. Objetivos Revisar cómo la dismorfofobia (BDD) y el síndrome obsesivo-compulsivo se cruzan, las diferencias que presentan en sintomatología, prevalencia y tratamiento. Métodos Presentación del caso de un paciente y revisión de la literatura existente, en relación con el síndrome dismórfico corporal y sus similitudes y diferencias con respecto al síndrome obsesivo-compulsivo. Resultados Existen características comunes entre ambos trastornos, que son la superposición genética, eventos traumáticos físicos pasados, la proporción de sexos, el rasgo de perfeccionismo y la alteración de la imagen corporal. Los estudios han encontrado que la prevalencia de BDD en pacientes con TOC en una gran muestra de pacientes fue del 8.7% al 15% en comparación con el 3% en no-TOC. El riesgo de comorbilidad de TOC-BDD es tres veces mayor en muestras con un diagnóstico primario de BDD en comparación con aquellos con un diagnóstico primario de TOC con 27.5% y 10.4%, respectivamente. El BDD así como el TOC deben ser manejados con tratamiento farmacológico y psicoterapia. Un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina es el medicamento de primera línea recomendado para el BDD, incluso si las creencias sobre la apariencia son de naturaleza delirante. Las dosis de inhibidores de la recaptación de serotonina (SRI) y las duraciones de prueba son similares a las utilizadas para el TOC; se recomiendan dosis más altas y un ensayo de tratamiento más prolongado que aquellos típicamente utilizados para la depresión y la mayoría de los otros trastornos. La terapia cognitivo-conductual específicamente adaptada al BDD es el tratamiento psicosocial de elección. Simplemente tratar el BDD como si fuera TOC no se recomienda. Conclusiones Hay limitaciones que incluyen un número restringido de estudios en general, una ausencia de estudios que comparen parámetros biológicos y la frecuente inclusión de participantes con trastorno dismórfico corporal comórbido y trastorno obsesivo-compulsivo. El estado nosológico actual del trastorno dismórfico corporal es algo tenue y requiere una investigación adicional, con un enfoque particular en elementos dimensionales, biológicos y etiológicos. Divulgación de Interés Ninguna Declarada.
Preciados et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.