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El impacto de la pandemia global de COVID-19 ha sido devastador en muchos países, aumentando la pobreza energética de los hogares. Las medidas de confinamiento han llevado a las economías de la UE a fases de recesión y han obligado a las personas a permanecer confinadas en sus hogares, agravando estos problemas. A partir de la segunda mitad de 2021, cuando lo peor parecía haber quedado atrás, ha surgido una nueva amenaza que pone en peligro la recuperación económica: el proceso inflacionario en los precios de la energía. Este artículo tiene como objetivo verificar los efectos sobre la pobreza energética en los países europeos tras la crisis económica generada por COVID-19 y el actual escenario inflacionario debido al aumento en los precios de las materias primas energéticas a través de modelos de factores dinámicos, estimando el tiempo que tomará para que la pobreza energética regrese a niveles anteriores a los choques ocurridos en los últimos dos años. Los resultados muestran que el aumento general en los precios de la energía (en particular del gas) que afectó inesperadamente a los países europeos modifica los escenarios de pronóstico, retrasando, en el mejor de los casos, las primeras mejoras, inicialmente esperadas ya en 2021, hasta después de 2022.
Carfora et al. (Mon,) estudió esta cuestión.