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ANTECEDENTES: Las condiciones post-COVID pueden incluir una amplia gama de problemas de salud continuos. Como consecuencia de long COVID-19 o post-COVID-19 se ha detectado un aumento en la osteonecrosis en diferentes series de pacientes. PRESENTACIÓN DEL CASO: Presentamos dos pacientes diagnosticados con COVID-19 y neumonía, uno con cuadro clínico moderado y el otro con cuadro clínico severo. Fueron tratados con corticosteroide equivalente a prednisolona 993.5 mg (400–1587 mg), lo cual se correlaciona con la dosis de esteroides documentada en la literatura como causante de necrosis avascular (NVA) en pacientes con COVID-19. Después de un tiempo medio de 65 días, debido a dolor en la ingle y dificultad en el movimiento, se realizó una resonancia magnética (RM) en ambos pacientes y se diagnosticó NVA. En comparación con nuestros resultados, la literatura registra un tiempo más largo requerido para el desarrollo de NVA en pacientes sin COVID-19, que es de 6–36 meses. Esto indica la potencia del virus mismo para causar perturbaciones en la microcirculación, y así el desarrollo de NVA. El daño óseo se correlaciona con el grado de inflamación y la gravedad del cuadro clínico. CONCLUSIÓN: Después de un episodio de COVID-19 como parte de un long COVID-19, se debe considerar la NVA como una posible complicación, especialmente en pacientes que tienen manifestaciones clínicas. La detección temprana de NVA y el diagnóstico mediante RM ante sospecha clínica ayudarían a una intervención temprana con terapia con bifosfonatos en pacientes con osteonecrosis de la cadera. Si la enfermedad se detecta en una fase más avanzada, es necesario realizar una intervención quirúrgica e incluso una posible sustitución de cadera.
Petrusevska-Marinkovic et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.