La introducción de inhibidores de puntos de control inmunológicos (ICIs) como parte de la inmunoterapia representó un avance terapéutico en el ámbito del tratamiento del cáncer. La acción de estos inhibidores consiste en bloquear ciertos receptores inhibitorios en el sistema inmunológico. Al bloquear estas rutas inhibitorias, los ICIs inducen una respuesta mediada por células T mejorada, necesaria para neutralizar las células tumorales. En los últimos 10 años, la proteína 1 de muerte celular programada (PD-1), el ligando 1 de PD (PD-L1) y el antígeno 4 asociado a linfocitos T citotóxicos (CTLA-4) han sido algunos de los receptores inhibitorios más atacados por los ICIs. Actualmente, este enfoque terapéutico innovador enfrenta dos grandes desafíos: la identificación temprana de pacientes con cáncer que probablemente obtendrán un beneficio terapéutico significativo mediante el uso de estos inhibidores, y el segundo desafío es la predicción temprana de los posibles eventos adversos relacionados con el sistema inmunológico (irAEs) asociados con tal terapia. El objetivo del presente texto es discutir los esfuerzos de investigación actuales para descubrir y desarrollar biomarcadores eficaces muy necesarios, que pueden representar un paso importante hacia una inmunoterapia más eficiente y sin riesgos. También destacamos el papel creciente en los análisis clínicos del muestreo de biopsia líquida combinado con proteómica basada en espectrometría de masas y cómo dicha combinación está contribuyendo a los esfuerzos de investigación actuales para mejorar el papel de la inmunoterapia.
Mahmoud Hamdan (Wed,) estudió esta pregunta.