La fistula-in-ano es una comunicación anormal crónica, generalmente revestida en alguna medida por tejido de granulación; que se extiende desde el lumen ano-rectal (la apertura interna) hasta una apertura externa en la piel del perineo o la nalga (o raramente, en mujeres, hasta la vagina). Las fistulas anales surgen de infecciones criptoglandulares (90%) y causas sistémicas (10%). La incidencia media se ha reportado en 8.6 por 100,000 individuos. La prevalencia es mayor en hombres que en mujeres, con una tasa de 12.3 casos por 100,000 y 5.6 casos por 100,000 respectivamente. La gestión moderna de la fistula-in-ano incluye fistulotomía (60-70%), setón de corte (20-30%), fistulectomía (10-20%), técnica LIFT (Ligadura de la trayectoria de la fistula intersfintérica - 10%), colgajos de avance (2-5%), reparación con tapón para fistula anal (5%). Acharya Sushruta aboga por Paatana, chedana, ksharakarma y agnikarma como líneas de gestión. El ksharasutra se utiliza para la gestión de Bhagandara con una eficacia del 93%-100%. Tiene algunas desventajas, como la duración prolongada del tratamiento en fistulas con una mayor longitud del trayecto, dolor durante el cambio de ksharasutra y requiere seguimiento frecuente.
La Dra. Shilpa P N2 y la Dra. Zahida K.*1 (Sun,) estudiaron esta cuestión.