Las plataformas de contenido digital como YouTube, TikTok y Twitch dependen de proveedores externos y comparten ingresos publicitarios para incentivar la producción de contenido. Sin embargo, a medida que los proveedores distribuyen cada vez más contenido a través de múltiples plataformas, la competencia se intensifica y las plataformas consideran contratos exclusivos para restringir el comportamiento de multihoming de los proveedores. Nuestra investigación desarrolla un modelo analítico para examinar cuándo los contratos exclusivos benefician o perjudican a las plataformas, a los proveedores, a los consumidores y al bienestar general. Encontramos que la exclusividad tiene dos fuerzas clave: limita el número de proveedores en cada plataforma, reduciendo la saturación del mismo lado, pero también debilita la efectividad de la compartición de ingresos como herramienta competitiva para atraer proveedores. Como resultado, la exclusividad beneficia a las plataformas solo cuando los consumidores otorgan un bajo valor marginal al contenido, lo que lleva a las plataformas a ofrecer tasas de compartición más bajas y obtener mayores beneficios. Cuando la valoración del consumidor es alta, la exclusividad puede ser contraproducente, reduciendo los beneficios de la plataforma. Es importante destacar que la exclusividad puede aumentar el excedente de los proveedores e incluso generar resultados beneficiosos tanto para las plataformas como para los proveedores en niveles de valoración intermedios. Aunque la exclusividad reduce el excedente del consumidor debido a menos proveedores, el bienestar social total puede aumentar debido a la reducción de los costos de competencia entre proveedores. Estos hallazgos sugieren que los responsables de la formulación de políticas deberían adoptar una postura matizada hacia la regulación de la exclusividad de contenido.
Wei et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.