El rabdomiosarcoma, el sarcoma de tejidos blandos pediátrico más común, sigue siendo un desafío terapéutico debido a su naturaleza agresiva y los malos resultados en pacientes de alto riesgo. En este contexto, exploramos el potencial de la terapia con células CAR-T como un enfoque transformador para el rabdomiosarcoma, enfocándonos en antígenos diana como HER2, CD276, FGFR4, PDGFR-α, y otros. Si bien los estudios preclínicos son prometedores, la actividad antitumoral en estudios clínicos hasta la fecha ha sido limitada. Los obstáculos clínicos significativos incluyen la heterogeneidad de antígenos, los microentornos tumorales inmunosupresores y las barreras logísticas en la fabricación. Se discuten estrategias innovadoras como CARs de doble diana, bloqueo combinado de puntos de control y plataformas alogénicas para abordar estas limitaciones. Además, destacamos modalidades emergentes como inhibidores de puntos de control inmunológico, virus oncolíticos e inhibidores de moléculas pequeñas que pueden sinergizar con la terapia con células CAR-T. Al integrar estos avances, terapias multimodales diseñadas de manera racional podrían superar los mecanismos de resistencia y mejorar los resultados para el rabdomiosarcoma refractario, ofreciendo esperanza para una malignidad históricamente incurable.
Kozani et al. (Miércoles,) estudiaron esta cuestión.