La falta de vivienda es un problema significativo de salud pública que afecta a individuos, comunidades y sistemas de salud. Esta evaluación explora un servicio integrado diseñado para apoyar a personas con necesidades complejas y reducir la falta de vivienda recurrente. Se utilizó un enfoque de métodos mixtos que incluyó entrevistas con usuarios del servicio y profesionales, más de treinta horas de observaciones, y análisis de datos rutinarios. El estudio siguió un modelo de investigación-acción coproducido para ayudar a dar forma a la mejora continua del servicio. Los hallazgos muestran que los usuarios del servicio valoraron el apoyo, que les ayudó a acceder a médicos generales, gestionar su dinero y alcanzar otros servicios esenciales. Los profesionales sintieron que el acuerdo de asociación promovió el intercambio de información y una clara rendición de cuentas. También se identificaron desafíos clave, incluidos la limitada participación de los socios de salud, la duplicación del apoyo y la incertidumbre sobre el alcance del servicio. La evaluación destaca la importancia del trabajo multidisciplinario para la prevención de la falta de vivienda. El servicio desempeña un papel vital dentro del sistema más amplio, pero depende del compromiso constante de los socios en salud y vivienda para alcanzar sus objetivos.
Holding et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.