( N Engl J Med . 2025;393:937-939. doi: 10.1056/NEJMp2505952.) Los médicos a menudo informan sentirse poco preparados para atender a personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID), principalmente porque su formación médica proporciona una exposición mínima a esta área. Esta falta de confianza ha sido identificada como un obstáculo significativo para el acceso a una atención médica de alta calidad para individuos con DID. A pesar de estas brechas conocidas, los programas de residencia en medicina interna rara vez incluyen educación estructurada sobre la atención a discapacidades. Una encuesta nacional a directores de programas de residencias en medicina interna encontró que muchos creen que sus aprendices están insuficientemente capacitados para atender a pacientes con discapacidades; no obstante, solo una pequeña minoría de los programas incluye contenido relacionado con la discapacidad, y aún menos abordan problemas específicos de DID.
Clarke et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.