La preeclampsia es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna en todo el mundo y a menudo se complica con edema cerebral y aumento de la presión intracraneal (PIC). Herramientas de neuromonitorización no invasivas, como el doppler transcranial (DTC) y la ultrasonografía ocular, pueden ayudar a detectar hipertensión intracraneal antes de una deterioración neurológica evidente. Reportamos el caso de una primigesta de 17 años en la semana 34 de gestación que presentó preeclampsia severa y una crisis hipertensiva, pero sin déficits neurológicos focales. Las pruebas de laboratorio confirmaron la preeclampsia severa y se realizó una cesárea de emergencia con un buen resultado neonatal. Postoperatoriamente, el DTC de la arteria cerebral media mostró un índice de pulsatilidad elevado (IP = 1.25) y un índice de resistencia (IR = 0.68). Al mismo tiempo, la ultrasonografía ocular demostró un diámetro aumentado de la vaina del nervio óptico y protrusión del disco óptico, ambos consistentes con un aumento de la PIC a pesar del examen neurológico normal de la paciente. Este caso ilustra el rol potencial de la combinación de DTC y ultrasonografía ocular para la evaluación temprana y no invasiva de la hipertensión intracraneal en la preeclampsia severa, particularmente en pacientes adolescentes. Proponemos un protocolo de ultrasonido en dos pasos junto a la cama para identificar presión intracraneal subclínicamente elevada.
Olaya et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.