Este artículo examina cómo los robots sociales, o “bots”, han transformado las interacciones en línea y la manipulación de información, particularmente en la plataforma X (anteriormente Twitter). Se retrasa su evolución socio-histórica—desde los primeros chatbots como ELIZA hasta agentes impulsados por IA capaces de una imitación humana realista. Basándose en el proyecto de investigación Beelzebot, el trabajo propone una clasificación de los bots “maliciosos” de acuerdo a su sofisticación técnica, intencionalidad y estrategias de interacción. Estos bots amplifican, polarizan y distorsionan el debate público a través de mecanismos como el astroturfing, el compromiso falso y la explotación de cámaras de eco. La integración de la IA generativa ha producido una nueva generación de “bots de IA” adaptativos y persuasivos que difuminan las fronteras entre humanos y máquinas. El artículo destaca cómo estas entidades moldean los flujos de información, fomentan la desinformación y socavan la confianza en las instituciones. Aboga por una “arqueología” sociotécnica de los bots para comprender su poder evolutivo en los espacios públicos digitales. Finalmente, hace un llamado a nuevas herramientas multidisciplinarias—técnicas, educativas y regulatorias—para preservar la autenticidad de la interacción social y la deliberación democrática en la era de la IA.
Gilles Brachotte (Martes) estudió esta cuestión.