Este estudio cuantitativo examinó el papel de la habilidad de regulación emocional sabia (WERA)—un recurso personal afectivo multidimensional—en la moderación de la relación entre las dinámicas emocionales en el lugar de trabajo y los resultados de los empleados. Se reclutaron empleados (N = 183) de organizaciones del sector de TI en Delhi NCR, Bangalore y Jaipur, India. La escala WERA utilizada en el estudio se desarrolló deductivamente a partir de dos medidas validadas de sabiduría, con una estructura factorial integral y evidencia psicométrica documentada en un preprint separado actualmente en revisión y resumida en el apéndice. Los análisis de regresión jerárquica moderada revelaron que el apoyo percibido del supervisor interactuó significativamente con WERA para predecir el compromiso laboral (b = -.10, p = .009; modelo R² = .28), siendo el apoyo del supervisor más beneficioso para los empleados con WERA más baja que carecen de capacidad reguladora interna suficiente. Además, una interacción cruzada significativa reveló que, aunque WERA mitigó el comportamiento laboral contraproducente (CWB) entre empleados con baja susceptibilidad a la contagión emocional (SEC), una alta WERA paradójicamente aumentó el CWB entre empleados con SEC persistentemente alta, indicando un mecanismo de costo regulador donde una tendencia crónica a la absorción tensiona incluso una alta capacidad reguladora. Los hallazgos identifican a WERA como un recurso personal específico y condición límite dentro de los marcos de Demandas y Recursos Laborales y Conservación de Recursos, y recomiendan que estudios futuros empleen diseños longitudinales para capturar cómo WERA funciona dinámicamente en contextos laborales cambiantes.
Bhandari et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.