La industria del cemento es un importante contribuyente a las emisiones globales de CO₂, lo que ha llevado al desarrollo de cementos de bajo carbono. Un factor crítico para garantizar la durabilidad de estos materiales es su resistencia a los ciclos de congelación-descongelación (F-T), especialmente a medida que el cambio climático amplía la relevancia de estas pruebas más allá de las regiones tradicionalmente frías hacia áreas con climas cada vez más variables. Esta revisión analiza los estándares actuales de prueba para los cementos de bajo CO₂ expuestos a ciclos F-T, destacando las lagunas en la investigación sobre el rendimiento en este campo. El estudio propone un nuevo marco de pruebas adaptado a las fluctuaciones específicas de temperatura y humedad que se encuentran en el corredor mediterráneo, con un enfoque en el noreste de España. Se desarrolló un modelo de curva térmica basado en datos climáticos regionales, ofreciendo una evaluación más realista de la durabilidad del cemento en el corredor mediterráneo. Los hallazgos enfatizan la falta de datos globales en algunos países, así como el hecho de que la mayor parte de la investigación ha sido realizada por países en regiones frías, pasando por alto al resto del mundo donde también ocurren ciclos de congelación-descongelación. Esto subraya la necesidad de futuras investigaciones para abordar estas brechas y para combinar durabilidad y sostenibilidad no solo en las pruebas de congelación-descongelación, sino también en investigaciones más amplias sobre construcción y cemento.
Jiménez-Franco et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.