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Los quimioterapéuticos tienen como objetivo las células cancerosas de rápida división al inducir daño en el ADN de manera directa o indirecta. Al reconocer el daño en el ADN, las células inician una variedad de vías de señalización que se conocen colectivamente como la respuesta al daño del ADN (DDR). Curiosamente, las vías utilizadas para provocar esta respuesta son tan variadas como los tipos de daño en el ADN inducidos. Sin embargo, la activación de estas diversas vías tiene resultados similares, incluyendo la reparación del ADN, la supresión de la traducción general global, la detención del ciclo celular y, en última instancia, ya sea la supervivencia celular o la muerte celular. Esta revisión se centrará en una serie de lesiones en el ADN inducidas por quimioterapia y destacará los avances recientes en nuestra comprensión de la DDR, las vías de reparación del ADN que activa y las consecuencias celulares de estas vías convergentes.
Woods et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.