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Se creía anteriormente que la muerte celular era el resultado de uno de dos procesos distintos, apoptosis (también conocida como muerte celular programada) o necrosis (muerte celular incontrolada); sin embargo, en los últimos años, se han descubierto varias otras formas de muerte celular que destacan que una célula puede morir a través de múltiples rutas diferentes. La apoptosis se caracteriza por una serie de cambios morfológicos característicos en la estructura de la célula, junto con una serie de procesos bioquímicos dependientes de enzimas. El resultado es la eliminación de células del cuerpo, con daño mínimo a los tejidos circundantes. La necrosis, sin embargo, se caracteriza generalmente como la muerte incontrolada de la célula, que suele seguir a un insulto severo, resultando en el derrame del contenido de la célula en los tejidos circundantes y el daño subsiguiente de estos. El fracaso de la apoptosis y la acumulación resultante de células dañadas en el cuerpo pueden resultar en varias formas de cáncer. Por lo tanto, comprender las vías es importante para desarrollar quimioterapéuticos eficientes. Recientemente se ha aclarado que existen varios subtipos de apoptosis y que hay una superposición entre apoptosis, necrosis y autofagia. El objetivo de esta revisión es proporcionar una visión general del conocimiento actual relacionado con las diversas formas de muerte celular, incluyendo apoptosis, necrosis, oncósis, piroptosis y autofagia. Esto proporcionará a los investigadores un resumen de las principales formas de muerte celular y les permitirá comparar y contrastar entre ellas.
Mark D'Arcy (Mon,) estudió esta cuestión.