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La contaminación por metales pesados en el agua y el suelo presenta un problema global creciente que plantea riesgos significativos para la integridad ambiental y el bienestar humano. Varios metales pesados, incluyendo arsénico (As), plomo (Pb), mercurio (Hg), cadmio (Cd) y cromo (Cr), contaminan los ecosistemas. Estos metales entran en el medio ambiente a través de procesos naturales y actividades humanas como la minería del carbón, la producción de cuero, el procesamiento de metales, la agricultura y la eliminación de residuos industriales. Con su alta toxicidad y tendencia a acumularse en organismos, los metales pesados inducen estrés oxidativo en las células, lo que resulta en daño a los orgánulos. Esta toxicidad puede llevar a mutaciones genéticas y alteraciones en las histonas. Dado los severos efectos de los metales pesados, se requieren acciones urgentes para eliminarlos del suelo y agua contaminados. Si bien existen técnicas fisicoquímicas como la filtración por membrana, la precipitación, la oxidación y la reducción, tienen limitaciones. Por lo tanto, hay una necesidad urgente de idear enfoques ecológicos y rentables para la eliminación de metales pesados. Este artículo examina la contaminación por metales pesados en el agua y el suelo, sus impactos adversos y la limpieza de metales pesados utilizando métodos ecológicos.
Xu et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.