Resumen Las células madre leucémicas (LSC) residen en nichos protectores de la médula ósea (BM) que promueven la resistencia terapéutica y la recaída. Aquí caracterizamos los nichos de BM longitudinales que apoyan la supervivencia de las LSC, distinguiendo la metafisis de la médula central. Las LSC en quiescencia se localizaban preferentemente en la metafisis y mostraban una menor capacidad de stemness y agresividad al movilizarse a la médula central. La inhibición de DPP4 en células de leucemia mieloide aguda (LMA) alteró los gradientes de CXCL12 en tres escalas espaciales. A nivel sistémico, la reversión del gradiente de CXCL12 entre la médula ósea y la sangre periférica confinó las células LMA dentro de la médula ósea. A nivel de la médula ósea, la interrupción del gradiente metafisis-médula central desplazó las LSC de su nicho protector. A nivel microscópico, la pérdida del gradiente de CXCL12 entre las células estromales N-cadherin + y la matriz circundante afectó la reclutamiento de las LSC. Estos efectos surgen del eje CXCL12–DPP4–GPC3, en el cual DPP4 trunca e inactiva CXCL12, mientras que el GPC3 estromal restrige la actividad de DPP4. La modulación de este eje interrumpe la protección del nicho y aumenta la vulnerabilidad terapéutica en la LMA.
Wang et al. (Viernes) estudiaron esta cuestión.