Este estudio ofrece un examen histórico de las tradiciones de alfarería en la región fluvial superior (URR) y la región fluvial central (CRR) de Gambia, basándose en la comprensión de la etnoarqueología. Rastreando cómo la producción de cerámica ha cambiado con el tiempo en respuesta a los cambios en los patrones de subsistencia, el dominio colonial y el desarrollo post-independencia. A través de testimonios orales, observaciones de campo y comparaciones con evidencia arqueológica, el estudio muestra que la producción de cerámica en las comunidades fluviales precoloniales era mucho más que un oficio. Formaba parte de la vida cotidiana, íntimamente ligada a la agricultura, la pesca y las economías domésticas, y estaba moldeada por los roles de género, el conocimiento ambiental local y el intercambio entre comunidades. El estudio explora además cómo el dominio colonial interrumpió estas prácticas aprendidas durante mucho tiempo. Los bienes importados, nuevas prioridades económicas y cambios en los valores sociales redujeron gradualmente la importancia de la alfarería hecha localmente, alterando también la manera en que se percibía y se utilizaba. Sin embargo, estos cambios no ocurrieron de manera uniforme. Una comparación entre la URR y la CRR subraya claras diferencias regionales en los métodos de producción, elección de materias primas y patrones de distribución y uso, reflejando adaptaciones locales y experiencias históricas. A pesar de un notable declive en la producción, las tradiciones de alfarería no han desaparecido. En cambio, perduran como expresiones importantes de identidad cultural y conocimientos heredados, mantenidas por artesanos capacitados que continúan adaptándose a las condiciones cambiantes. En algunos casos, la alfarería también proporciona una fuente de ingresos modesta pero significativa, especialmente para las mujeres. Situando la alfarería dentro de sus contextos históricos y sociales, este estudio contribuye a las discusiones en curso sobre la cultura material, el conocimiento indígena y la producción artesanal en África. Subraya la necesidad de tomar en serio las prácticas locales, no solo como restos del pasado, sino como tradiciones vivas que continúan dando forma y reflejando la vida comunitaria.
Baboucarr Mboob (Sáb,) estudió esta cuestión.