La negatividad de la enfermedad residual mínima (ERM) es un marcador pronóstico bien establecido en el mieloma múltiple (MM), sin embargo, la relevancia clínica de la temporización y duración de la respuesta de la ERM sigue siendo incierta, particularmente en entornos del mundo real. Analizamos retrospectivamente a 1048 pacientes con MM recién diagnosticados de la Cohorte Longitudinal Nacional de Enfermedades Hematológicas en China (NICHE) entre 2012 y 2023, con un total de 5406 evaluaciones de ERM. Un tiempo más largo para la mejor respuesta de ERM (> 6 meses) se asoció significativamente con una mejor supervivencia libre de progresión y una supervivencia general, especialmente entre aquellos con positividad persistente de ERM pero con carga de enfermedad estable de bajo nivel. Los respondedores tempranos mostraron mayor probabilidad de exhibir alta carga tumoral y anormalidades cito-genéticas de alto riesgo. Notablemente, una duración prolongada de ERM (≥ 36 meses) predijo resultados favorables independientemente del estado de negatividad de ERM. La integración de la temporización y duración de la respuesta identificó un patrón de ERM "Tardía + Duradera" consistentemente asociado con el mejor pronóstico, incluso en pacientes con positividad persistente de ERM, cito-genética de alto riesgo o sin ASCT. Estos hallazgos resaltan la importancia pronóstica del monitoreo longitudinal de la ERM más allá de evaluaciones en un solo punto en el tiempo. Una respuesta de ERM lenta pero duradera puede superar características biológicas adversas y apoyar la estratificación de riesgo individualizada, decisiones terapéuticas y monitoreo a largo plazo de la enfermedad en el MM.
Zhou et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.